Crítica a la Brevísima relación de la destrucción de las Indias de Fray Bartolomé de las Casas

Crítica a la Brevísima relación de la destrucción de las Indias de Fray Bartolomé de las Casas
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El autor nos hace ver en este documento el diferente linaje humano; desde su visión creadora-divina ve el continente americano y en especial a la población, sin maldades ni dobleces, obedientes y fieles a sus señores naturales y a los cristianos a quien sirven; destaca el autor “más humildes, más pacientes, más pacíficas y quietas, sin rencillas ni bullicios, no rijosos, no querulosos, sin rencores, sin odios, sin desear venganzas, que hay en el mundo”(De las Casas, 1602; pág 1); según su juicio los habitantes entonces son aptos para recibir la fe católica y ser dotados de virtuosas costumbres, y que no ve impedimento.
Propiamente vemos en el autor un marcado acento religioso, el cual quiere introducirse en la vida de los nativos, sin embargo, su trato es critico y trata de ver una versión neutra en cuanto al trato, en donde se hace ver su carácter humano, que rescataron los diferentes pontífices, que trataron este tema; porque en su momento se dudó de su compatibilidad de persona y aborigen.
Rescata De las Casas la gran cantidad de víctimas que son asesinadas en medio de las tiranías y las “infernales obras de los cristianos”, que se dieron en forma injusta sin respetar si fueran hombres, mujeres o niños; la causa por que han muerto y porque se han destruido ánimas por parte de los cristianos, sobresaltado Bartolomé dice que ha sido solamente por obtener el oro y enriquecerse, nacido de la insaciable codicia y ambición que han tenido. “Aquellas tierras tan felices y tan ricas, y las gentes tan humildes, tan pacientes y tan fáciles a sujetarlas; a las cuales no han tenido más respeto ni de ellas han hecho más cuenta ni estima (hablo con verdad por lo que sé y he visto todo el dicho tiempo), no digo que de bestias (porque pluguiera a Dios que como a bestias las hubieran tratado y estimado), pero como y menos que estiércol de las plazas. Y así han curado de sus vidas y de sus ánimas, y por esto todos los números y cuentos dichos han muerto sin fe, sin sacramentos.” (De las Casas, 1602; pág 3).
 De una forma objetiva se refiere De las Casas, que nunca los indígenas hicieron mal alguno a cristianos, más bien los tuvieron por venidos del cielo, hasta que muchas veces hubieron recibido ellos muchos males, robos, muertes, violencias.
En el caso de la Isla Española, se hace ver que fue la primera donde entraron cristianos, pero sobre todo comenzaron los grandes estragos y perdiciones, donde destruyeron y despoblaron, tomando las mujeres y los hijos a los indios para servirse y para usar mal de ellos y comerles sus comidas que de sus sudores y trabajos. De aquí muy bien fundamenta Delas Casas, los indios comenzaron a buscar maneras para echar los cristianos de sus tierras; alzándose en armas, aunque estas no tienen ni resistencia y menos defensa; los cristianos con sus caballos, espadas y lanzas comienzan a hacer matanzas y crueldades extrañas en ellos. Y dice el autor pocas veces que los indios mataban algunos cristianos, se puede decir hicieron ley entre sí, rescata el fraile que por cada cristiano que los indios matasen, se mataban cien indios.
La obra ubica que después de las guerras y muertes en ellas, cada cristiano quedaba a cargo de la población, y debían enseñar la fe católica, haciéndoles curas de ánimas. Mas ello se convirtió en que los encomenderos enviaron los hombres a las minas a sacar oro y a las mujeres las ponían en las estancias (trabajo para hombres muy fuertes y recios). No daban de comer sino yerbas, los maridos apartados, que nunca veían a las mujeres, así que cesó entre ellos la generación; murieron ellos en las minas, de trabajos y hambre, y ellas en las estancias o granjas, de lo mismo, y así se acabaron tanta y tales multitudes de gentes de aquella isla; y así se pudiera haber acabado todas las del mundo. (De las Casas, 1602; pág 9).
Estos casos no se reducen a un lugar, son muchos casos como San Juan y Cuba y en realidad todo américa en donde montearon a los indios, donde hicieron estragos, y así asolaron y despoblaron todas aquellas islas y lugares. Podemos decir entonces que a pesar de su sesgo religioso fray Bartolomé de las Casas, tiene un enfoque crítico y acertado como aquel profeta de la verdad en medio de las injusticias.

Bibliografía:

De las Casas, Bartolomé (1602) Brevísima relación de la destrucción de las Indias

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